Primeras Palabras en Autismo

 
Primeras palabras en niños autistas
 

¿Cómo ayudar a un niño con autismo a hablar?

En terapia ABA, los analistas de conducta utilizamos diferentes tipos de estrategias y metodologías para desarrollar el lenguaje en niños con autismo. Para ayudar a hablar a un niño con autismo aplicaremos estrategias como el reforzamiento, las operaciones de establecimiento, la imitación y el entrenamiento en mandos verbales, que explicaremos más adelante. No todos los niños desarrollan el lenguaje y esto es debido al grado de autismo, si tiene discapacidad asociada u otro trastorno comórbido.

¿Cuándo empiezan a hablar los niños autistas?

Los niños neurotípicos comienzan sus primeras vocalizaciones antes de los dos primeros años de vida, en niños con Trastorno del Espectro Autista vemos que estos producen menos sonidos o palabras que los otros niños de su comunidad verbal. Hay otros niños que tardan más en desarrollar el lenguaje.

En edades tempranas hay niños con autismo que no hablan o que tienen problemas en la articulación de algunos fonemas. Otros niños comenzaron a decir sus primeras vocalizaciones y otros dieron un retroceso, y dejaron de hacer estas vocalizaciones.

Encontramos muchos niños que no desarrollan lenguaje, en estos casos enseñamos el Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes (PECS) como medio de comunicación. Estos son pictogramas o imágenes que se pueden utilizar como sistema aumentativo o alternativo del lenguaje.

Conclusiones claves del artículo

  • Enseñar palabras que sean reforzantes para la persona, que estén relacionadas con necesidades básicas.

  • Hacer el uso de los mandos verbales para que los niños hagan peticiones.

  • Los mandos verbales reducen los problemas de conducta y promueven la interacción social.

  • Las operaciones de establecimiento motivan a la persona a hablar.

E-book recomendado: ¿Cómo enseñar a hablar a niños con autismo?, es una guía práctica con los pasos que se deben dar para la enseñanza y aprendizaje del lenguaje en niños con autismo.



Reforzamiento como método para aumentar el lenguaje

Las primeras palabras que debemos trabajar en edades tempranas con niños con autismo son palabras que sean reforzantes (tenga valor reforzador) para ellos, por ejemplo; agua, chocolate o patatas. Los reforzadores son únicos en cada persona. El acceso a los reforzadores tienen que estar controlado por los adultos con facilidad. El alumno tiene que estar motivado antes de que le demandemos una tarea o una actividad.

Las primeras palabras que enseñamos suelen ser palabras relacionadas con necesidades primarias, como; comer, beber, chupete o abrir y cerrar, en cada niño puede variar.

En psicología, llamamos a este procedimiento enseñanza de mandos verbales. A través de estos mandos verbales podrán hacer sus primeras peticiones. Los mandos verbales se moldean trabajando diferentes operantes verbales, como la “ecoica”, estas consisten en imitaciones verbales, por ejemplo; El terapeuta dice “pelota” y el alumno repite la palabra, y le damos la pelota. Niños con menos nivel, el terapeuta dice “a” y el alumno dice “a”, y le podemos dar un elogio verbal “muy bien” o cosquillas.

Skinner decía que el mando verbal es una operante verbal, que está bajo control de lo que el hablante quiere obtener del oyente. Es decir, la persona que habla está bajo control de la persona que responde, ya que la persona que habla quiere obtener algo de la persona oyente, ya sea una respuesta, una sonrisa, otra palabra, atención, un objeto, etc.

Gracias al trabajo de las operantes verbales, muchos de nuestros niños dicen sus primeras palabras, y usan el lenguaje como un medio de comunicación, en vez de hacer una rabieta.

La conducta verbal vocal es la producción de estímulos auditivos que, efectivamente, controlan la conducta de la comunidad de oyentes, resultando reforzante para el hablante. La conducta verbal vocal es la producción de sonidos y palabras de una comunidad verbal. (Skinner, 1957)

En las primeras sesiones notaréis que hay un mayor avance, esto es debido a que el niño aprende que a través de sus vocalizaciones pueden obtener necesidades primarias y cosas que le gustan.

Muchos niños que no tienen lenguaje, su forma de comunicarse es mediante rabietas o problemas de conducta. Esto ocurre porque al no tener las herramientas adecuadas de comunicación verbal o no verbal, la única forma de expresarse es a través de gritos, golpes o quejas. Gracias al entrenamiento en mandos, estas conductas no deseadas se reducirán considerablemente.

¿Qué enseñamos primero?: primeras palabras en autismo

Una vez que ya sabemos en qué consisten los mandos verbales, vamos a seleccionar que palabras vamos a enseñar primero, para ello estas palabras deben de ser:

  • Utilizadas con frecuencia en el ambiente natural. Palabras que sepamos que el niño va a decir en su día a día, por ejemplo: “agua”, “leche” o “coche”.

  • Palabras que sean útiles para el niño. Ya sabemos que queréis enseñarles muchas palabras como “gracias” u otras, pero ahora es más importante que pueda pedir sus necesidades primarias antes que ser agradecido. Por ejemplo: “pipi” o “comer”.

  • Ofrecer oportunidad de poder pedirlas. Poner en práctica cada día las palabras. Si no ofrecemos situaciones en las que la persona pueda practicar, no la dirá. Por ejemplo: Si la puerta siempre está abierta, no dirá “abre”.

  • Seleccionar palabras que sean claramente distinguibles unas de otras. ¡Atención!, no enseñéis a la vez palabras parecidas porque podéis crear confusión.

  • Utilizar sonidos o silabas que tengan una alta frecuencia de ocurrencia en el repertorio del niño o palabras que sean fáciles.

  • Se recomienda empezar con combinaciones de consonante-vocal que estén asociadas con nombres u objetos que son reforzadores. Por ejemplo: “co” para el coche o “gua-gua” para el perro.

¿Por qué enseñar mandos verbales primero?

  • Son la primera forma de conducta verbal que se emite. (Bijou & Baer,1965; Skinner,1957).

  • Es la conducta verbal que se emite de forma espontánea. (Sundberg, 2004).

  • Se consideran una de las habilidades más importantes que los niños con autismo tienen que aprender lo antes posible. (NRC, 2001).

Beneficios de enseñar mandos verbales en autismo

Varios artículos han indicado que el entrenamiento en mandos tiene beneficios inmediatos en las personas con trastornos del espectro autista. (Mirenda, 2003; CharlopChristy, Carpenter, Le Blanc, & Kellet, 2002; Durand & Carr, 1991; Shafer, 1994; Drash, High, & Tudor, 1999; Koegel, et al., 1998), además aporta muchas ventajas, veamos algunas de ellas:

  • Los mandos reducen los problemas de conducta. Muchos niños con TEA presentan problemas de conducta por tener falta de habilidades en el lenguaje. Al no saber comunicarse, genera una frustración en forma de conductas inadecuadas, en muchos casos estos niños aprenden que mediante una conducta problema pueden conseguir cosas.

  • Los mandos incrementan las interacciones sociales: Una vez el alumno ya haya aprendido algunas palabras, las podrá utilizar para obtener cosas que la persona quiere y aumentarán las interacciones con las demás personas.

  • Se adaptan con facilidad: Las vocalizaciones verbales se pueden emplear en varios contextos (generalizar) o pueden ser usadas para enseñar otras palabras.

  • Comunicación: Las personas nos comunicamos principalmente mediante el lenguaje verbal. La enseñanza en mandos verbales permite al alumno e instructor establecer una comunicación clara y directa.

  • Eficaz y rapidez: En habilidades específicas en un entorno controlado, los mandos son una forma rápida de obtener la respuesta deseada. El lenguaje le permitirá transmitir la información de manera precisa y clara.

    Nos referimos a entorno controlado cuando el instructor tiene todos los refuerzos bajo su control, por ejemplo, si María quiere la pelota y ella puede cogerla porque está a su alcance, entonces no se comunicará. Como dijimos antes la pelota la tiene que tener el instructor o el terapeuta, de este modo fomentamos que María le pida la pelota. A esto se refiere al entorno más controlado.

  • Beneficia directamente al hablante. El mando es la habilidad más fácil de adquirir inicialmente y más funcional para el lenguaje del niño.

Crear operaciones de establecimiento, como método para enseñar a hablar

Las operaciones de establecimiento (OE) es un concepto utilizado en psicología y en el análisis aplicado de la conducta (ABA) para modificar el comportamiento. Se aplican mediante el uso las operaciones motivadoras (OM), las cuales aumentan la eficacia de la consecuencia, es decir, la respuesta de la persona.

Por ejemplo, un caramelo, como reforzador. Enseñamos el caramelo al alumno, esto aumentará la frecuencia de la conducta de decir “caramelo”. Antes tenéis que trabajar la palabra caramelo o una aproximación a la palabra.

crear operación de establecimiento: antecedente, conducta, consecuencia

La idea principal de las OE, es motivar al alumno para que hable, en momentos en los que el alumno quiere algo. Para ello, vamos a intentar que haya estado privado del estímulo o actividad que la persona quiere en ese momento.

Las primeras vocalizaciones verbales más comunes suelen ser necesidades básicas; abre, dame o reforzadores para la persona.

Crear situaciones en las que sepamos que el alumno va a querer algo en concreto o cuando va a necesitar algo de ti. A continuación, explicaremos varios ejemplos:

  • Son las 14 pm, es hora del almuerzo, el alumno no ha comido desde el recreo a las 11 am, probablemente tenga hambre. Estar privado de comida hace que aumente el valor reforzante de la comida. Podemos utilizar los alimentos para que los pida. Si no sabe aún el nombre de los alimentos, podemos enseñar el mando verbal “comer” o “comida”.

    ¡Nota!: Quizás tu hijo o alumno no pueda decir exactamente una palabra, por ejemplo “hola”, no pasa nada, al principio son aproximaciones verbales y más tarde cuando el alumno tenga más vocalizaciones, moldearemos esos mandos a través de las ecoicas.

    Las ecoicas son imitaciones verbales, en el que se da un modelo verbal, por ejemplo, di “hola” y el alumno repite “hola”.

    Es importante adaptarnos al nivel del alumno. Por ahora nos interesa que se comunique, ya iremos perfilando las vocalizaciones en otros programas de intervención.

  • Un niño tiene una botella en sus manos y tiene sed, pero no puede abrirla. Nosotros diríamos “abre” para que el niño repita la palabra y así obtener el reforzador. Esto sería una repetición o imitación, en psicología se llama ecoica-mando.

    Por ahora vamos a darle esa ayuda, para que vaya asociando la palabra con el estímulo. Una vez el alumno ya pueda decir la palabra por sí solo, dejamos que nos la pida sin nosotros dar el modelo verbal.

  • El alumno está mirando una caja que tenéis encima de la mesa y sabéis que la quiere. Le damos el modelo verbal “dame”.

    El mando verbal “dame”, es muy importante enseñarlo, porque le va a ser de mucha utilidad en muchos momentos en los que no sepa decir el nombre de los objetos que desea obtener. Mediante la palabra “dame” podrá conseguirlos.

    ¡Consejo!: Colocar objetos que no estén al alcance de los niños, esta una estrategia para fomentar las vocalizaciones.

Las operaciones de establecimientos, según Jack Michael, (1982), son: “Establishing operations” “aquellos eventos ambientales, operaciones o condiciones estimulares que afectan a la conducta de un organismo porque alteran (a) la efectividad como reforzamiento o castigo de otros eventos ambientales y (b) la frecuencia de ocurrencia de esa parte del repertorio del organismo relevante para aquellos eventos como consecuencias”.

Recomendaciones de reforzamiento

  • ¡Importante! dar el reforzador inmediatamente después de la conducta verbal. Evitar las demoras para que así se cree contingencia entre la vocalización y el estímulo discriminativo. Es decir, que el alumno relacione que decir una palabra significa obtener el objeto o la actividad que ha pedido.

  • La tasa de reforzamiento debe ser alta. El alumno tiene que estar en todo momento motivado, tenemos que ofrecer suficientes en ensayos para que practique y reciba el reforzador después de cada vocalización correcta.

  • Evitar que las primeras palabras sean palabras que podrían tener un historial negativo o aversivo. Por ejemplo: cama, ducha, no…, palabras con la que el niño haya dado problemas de conducta anteriormente. Más adelante, se puede condicionar estas palabras positivamente.

Entrenamiento de mandos verbales

Los mandos verbales, según la metodología ABA, son verbalizaciones espontáneas por parte de la persona que desea obtener algo. Al principio no son espontáneas, tenemos que enseñarlas. Cuando trabajemos los mandos verbales en niños con autismo, seguiremos unas directrices.

  • Crear una operación de establecimiento que tenga valor reforzador para el niño.

  • El terapeuta tiene que tener un cierto control instruccional con el alumno. En otras palabras, el alumno tiene que tener un nivel de obediencia con el terapeuta, unas pre-requisitas y unas habilidades atencionales básicas, antes de exigir cualquier demanda al alumno.

  • El reforzador tiene que estar bajo control del terapeuta. Los reforzadores los tiene el instructor, no el alumno.

  • El reforzador debe ser suficientemente reforzante para que el niño lo pida.

  • El alumno debe de haber estado privado de ese reforzador.

  • Obtener la mejor calidad de respuesta con la menor ayuda posible. Si sabemos que el alumno puede decir “galleta”, pero a veces dice “lleta”, no sería válido, por el hecho de que entendamos que nos está pidiendo. No daremos ayuda o daremos por bueno “lleta” cuando sabemos que puede decir la palabra galleta.

¿Cómo enseñar los mandos verbales?

Vamos a explicar a través de un ejemplo como se enseñaría los mandos verbales:

- Partimos de los sonidos, sílabas o palabras que el alumno ya tenga en su registro. Por ejemplo, el alumno sabe decir la palabra video.

- El reforzador tiene que encantarle y debe de haber estado privado de durante ese día. Por ejemplo: Hoy no ha visto aún el video de Pocoyo que le encanta, ponemos unos segundos el video y nos aseguramos que quiera verlo. A continuación;

  • Terapeuta dice; Video.

  • Alumno repite; Video

  • Terapeuta le pone el video. (No decimos muy bien ni nada, solo poner video).

Repetimos lo mismo 3 veces.

  • Terapeuta enseña la Tablet con el video y no dice nada.

  • Alumno dirá video.

  • Le damos video.

A veces, puede ocurrir que el alumno no dice nada. Entonces repetiremos de nuevo el proceso, 3 repeticiones y a la cuarta nos quedamos callados. Después de estas repeticiones, el alumno dirá “Tablet”.

Bibliografía

  • Programas combinados de reforzamiento. Capítulo 13 de Cooper Heron y Heward.

  • Reforzamiento, capítulo 4. Miltenberger 2013.

  • McGill, P. (1999). Establishing operations: Implications for the assessment, treatment, and preventions of problem behavior. Journal of Applied Behavior Analysis.

  • Laraway, S., Snycerski, S., Michael, J., y Poling, A. (2003). Motivating operations and terms. Journal of Applied Behavior Analysis.

Virginia Montañez Soto

Diplomada en educación especial, Máster en autismo, Máster en terapia ABA (Análisis Aplicado de la conducta), Máster en rehabilitación del habla y del lenguaje. Con más de una década de experiencia, desarrolla su actividad en la modificación de la conducta, rehabilitación del habla y lenguaje, en autismo y en mejorar la calidad de la persona y de sus familiares.

Fundadora y directora de Tu Conducta.

https://www.tuconducta.com
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